17 años
| Colombia
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Mi hermano menor me seguía a todas partes. Yo estaba en esa edad tonta en la que mis amigos eran todo. Una tarde, ellos vinieron a casa y mi hermano quiso jugar con nosotros. Me dio vergüenza. Lo saqué del cuarto y le grité: -Déjame en paz, ¿no ves que estorbas?. Salió corriendo de la casa, llorando. No lo vi venir. El coche lo golpeó justo en la esquina, perdió la movilidad en la pierna. Mi hermano y yo nunca volvimos a ser los mismos, y cada vez que lo veo cojear, sé que fui yo quien lo empujó a esa calle.
Comentarios (2)
No quiero que te sientas mal, pero solo por un instante con tus amigos cambiaste por completo el resto de la vida de tu hermano
Na bro que wea pobre los dos, abachos por si ayudan
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